2 clientes que me odian

No intento caer bien a la gente.

No es mi estilo.

Pero tampoco hago por caer mal.

Aunque parece que un par de personas no me tragan (me refiero a nivel profesional).

Bueno… después de casi 20 años de profesión, me parecen muy pocas, la verdad.

Pero es que el ser humano se fija más en lo negativo que en lo positivo.

Si mi hijo no guarda las zapatillas en el zapatero, me quedo más con eso que con que haya mirado la agenda, se haya lavado las manos, haya dejado los restos del almuerzo en la cocina, se haya puesto a hacer los deberes, etc.

Pero yo lo que recuerdo es que no ha guardado las zapatillas.

Somos así, no soy yo solo.

Por eso lo de las dos personas que me odian me resuena más que los cientos de laboratorios con los que he trabajado, trabajo y trabajaré.

Dos personas de los que he recibido noticias hace poco.

No por ellos claro.

Uno por compañeros suyos con los que tengo una excelente relación de años.

Fue en el Farmaforum.

Estas personas tenían la directriz de no hablar conmigo ni tener ningún trato.

Lógicamente hablaron conmigo, nos conocemos de hace muchos años.

Me contaron que esta persona todavía recuerda el por qué me cerró las puertas de su vida.

Probablemente fue porque alguien de arriba (de aquel entonces) le dio un toque porque hubo un problema con un producto y no se resolvió en el tiempo y forma que esta persona pretendía.

Me puso la X.

De la otra persona supe por una compañera de trabajo.

Que si el comercial asignado iba a ser David Hueso, que no iban a colaborar, es persona non grata (¿se escribe así?).

La verdad que aquí sí que no lo termino de entender.

Hace unos años colaborábamos y hasta me dijo que mi empresa “debería estar orgullosa de tener un tipo tan resolutivo”…

Pero algo debí hacer que no le gustó porque cortó la relación de raíz.

No me contestaba al teléfono, no respondía mis emails.

Como decía mi abuela, quien se pica, ajos come.

No pienso en esas dos personas a diario, ni mucho menos, pero como soy un ser humano, tengo ahí la espinita…

Cosas que pasan.

Seguro que tú también has tenido relaciones tortuosas con algún proveedor, o compañero de trabajo o jefe.

Es normal, somos humanos y las relaciones no son perfectas.

Mira, te propongo una cosa.

Quedamos un día en persona, hablamos, me cuentas tu situación y valoramos la posibilidad de trabajar juntos.

Que la Ciencia te acompañe.


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